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martes, 15 de febrero de 2011

Alex de la Iglesia. Genio y figura.


Desde que Alex de la Iglesia hiciera público su deseo de abandonar su cargo de presidente de la Academia Española del Cine surgieron multitud de interrogantes.
¿Reconsiderará su decisión?¿Le permitirán intervenir en la ceremonia de entrega de los premios Goya? y, de intervenir,¿hará referencia en su discurso a los motivos por los que ha optado por tomar tan drástica decisión o se limitará al típico y anodino discurso dedicado a ensalzar las excelencias del cine patrio?
El pasado Domingo dia 13 de Febrero se celebró la Vigésimoquinta Gala de los Goya. La gala con más morbo desde que, hace veinticinco años, una docena de amantes del cine la crearan. Y, como corresponde en un país lleno de morbosos como es el nuestro, el programa más visto en la noche del Domingo.
Todas las incógnitas fueron despejadas. Alex de la Iglesia, en el momento más esperado de la noche, habló. Lo hizo todavía como presidente y, lo más importante, lo hizo como la persona inteligente y coherente que es.
Sus palabras sirvieron para ratificar su decisión de abandonar el cargo y para recordar a la industria del cine que internet es una realidad del presente y que el futuro del cine pasa por reconocerlo y por comprender que si el público, la verdadera razón por la que se ruedan películas, ha decidido que prefiere disfrutar del trabajo de los cineastas desde la pantalla de plasma de su salón, desde su Ipod o desde el monitor de su ordenador entonces la industria deberá adaptarse a la nueva situación y ofrecer una solución creativa e innovadora. Solución que pasa necesariamente por la colaboración entre políticos, autores y público y que, desde luego, no puede reducirse a actuar judicialmente contra las páginas Web y servidores.
Aquí queda el discurso. Un discurso coherente con las ideas del que lo expresa. El discurso inteligentemente cargado de sinceridad e ironía del, posiblemente, mejor presidente que la Academia Española de las Artes Cinematográficas haya tenido nunca. El discurso de un personaje que ha visto el futuro pero al que no se le ha permitido acudir a su encuentro.

jueves, 27 de enero de 2011

Adiós Alex, hola Sinde.

Al parecer, finalmente y tras algunas modificaciones, la controvertida Ley Sinde verá la luz. Una ley que no contenta a nadie, ni a los internautas ni a los autores, y que acaba por dejar en manos de los jueces el cierre de páginas web que difundan contenidos que atenten contra la ley de los derechos de autor.
Solo tres días después de conocerse la noticia, la ley ya se ha cobrado su primera víctima. Alex de La Iglesia, actual presidente de la Academia del Cine, anuncia, a través de Twitter y de una carta dirigida al Diario El País, que dejará la presidencia de la Academia al día siguiente de celebrarse la 25 Gala de Entrega de los Premios Goya.
Al parecer, segun las propias palabras del director, su intención cuando comenzó todo el revuelo de la polémica ley siempre fué entrevistarse con internautas y autores a fin de conseguir un consenso entre ambas partes. Así lo tenía hablado con la ministra que da nombre a la ley, así lo habia hecho y ya disponia de propuestas de ambas partes.
Angeles Gonzalez-Sinde, sin embargo, decide de forma unilateral buscar un acuerdo político en lugar del acuerdo social del que había hablado con el cineasta y, tras conseguirlo, presenta las nuevas modificaciones de la ley que finalmente será aprobada.
Alex de La Iglesia, sintiéndose traicionado y en desacuerdo con el planteamiento final de la Ley Sinde toma entonces la decisión de abandonar el cargo, no de manera inmediata sino tras la próxima Gala de los Goya, a fin de no ser acusado de eludir responsabilidades ante el evento. 
Hoy ha saltado la noticia de que  Carlos Cuadros, director del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), ya anda moviendo hilos para apartar a Alex de La Iglesia de la Gala de los Goya a fin de que la ministra "no se sienta incómoda".
Lo cierto es que lo que se oculta tras todo este embrollo es la creación de una ley que pretende acabar con las webs dedicadas a la difusión gratuita de cultura. Webs que, hasta ahora, nos permitian tener acceso a trabajos cinematográficos de paises y directores que nunca verán la luz en las pantallas de nuestras salas de cine ¿alguien recuerda cuando fue la ultima vez que se estrenó en alguna sala de cine de nuestro país una película de Aleksandr Sokurov, Park Chan-Wook, Philippe Garrel, Kim Ki-Duk o Jia Zhangke, por poner algunos ejemplos? 
Pretenden obligarnos a rascarnos el bolsillo para sacar una carísima entrada de cine que nos obligue a ver una película acompañados por las conversaciónes de espectadores faltos de educación, envueltos por el incesante ruido de las palomitas masticadas por toda la sala y mecidos por las pataditas incesantes sobre el respaldo de nuestra butaca en una sala de la que seremos expulsados mientras banda sonora y títulos de crédito finales todavia estén siendo proyectados.
Difusión de la cultura sí, pero solo pasando por caja y en condiciones lamentables.
¿De verdad piensan que esto rescatará al Cine Español?¿Que acudiremos en tropel a ver Que se Mueran los Feos, Spanish Movie, Mentiras y Gordas o La Daga de Rasputín? Cuando no existia Internet tampoco íbamos al cine a ver esas películas.
Los autores harían mejor preocupándose de producir un mejor cine que de ir apoyando leyes que solo van en detrimento de la cultura.
Alex de La Iglesia parece un tipo inteligente y coherente ¿que quiere dejar la presidencia de La Academia? pues que la deje. Que se deje de politiqueos y que se dedique a lo que mejor sabe hacer: Rodar películas. Si me descargo la película y, tras verla, me parece buena quizá vaya al cine a verla. Lo que es seguro es que si, tras descargarla y verla, me parece buena la adquiriré en DVD o Blu-Ray ¿que pasa, que de eso no cobran?

miércoles, 12 de enero de 2011

Primer cumpleaños de mi rincón de cine.


Hoy ha pasado un año desde que, tras la desgraciada experiencia de ver Avatar en el cine, una explosión de mala leche diera paso, cual Big Bang, a la creación de este microuniverso que, en forma de blog, tuve a bien bautizar con el nombre de "El Rincón de Vimoga".
365 días, 136 entradas, un cambio de nombre, cambios en el diseño de la página, 32 comentarios vuestros a las entradas,  y más de 4400 visitas recibidas después,... este rincón sigue adelante. Escribir en él, algo que inicialmente era una actividad ocasional, ha pasado a formar parte de mis quehaceres cotidianos...y sigue siendo un placer.
Espero poder seguir dedicándole tiempo a ver y hablar de cine para que esta entrada, con la que inicio el segundo año de vida de este blog, no sea sino una más de las muchas que publique aquí durante los próximos 364 días que restan antes del siguiente aniversario.
Y gracias, sobre todo, a todos (y todas) los (las) que me seguís (de forma oficial o no). De no saber que estais ahí seguramente esta actividad no me resultaría tan placentera.

sábado, 1 de enero de 2011

Feliz Año Nuevo.

Que este año que comienza abra paso a una década cargada de grandes películas y magníficas series y todos tengamos la suerte de poder disponer de ellas y buena salud para disfrutarlas.
¡FELIZ 2011!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

martes, 28 de diciembre de 2010

Lo mejor y lo peor del año...

...siempre según mi criterio, claro.
Como decía hace unas semanas, ya nos encontramos en la recta final de este año y es el momento de los balences y listas recopilatorias. Hoy incluyo aquí las que han sido, para mí, las díez mejores y las díez peores películas (de las que he tenido ocasión de ver) estrenadas este año.

Los Díez mejores estrenos del año (que yo haya visto).

Por orden de preferencia:

  1. Toy Story 3.                                             
  2. Copie Conforme.
  3. Ciudad de Vida y Muerte.
  4. La Cinta Blanca.
  5. Un Profeta.
  6. El Escritor.
  7. Villa Amalia.
  8. Cyrus.
  9. Ajami.
  10. Air Doll.
Los díez peores estrenos del año (que yo haya visto).

En este caso por orden de desagrado (la primera la peor de todas).

  1. Furia de Titanes.
  2. El Retrato de Dorian Gray.
  3. Scott Pilgrim Contra el Mundo.
  4. Precius.
  5. Nine.
  6. El Equipo A.
  7. El Libro de Eli.
  8. Los Otros Dos.
  9. Iron Man 2.
  10. El Hombre Lobo.
Sé que en esta segunda lista pueden echarse de menos algunas películas como Los Mercenarios, Al Límite, John Rambo, Un Sueño Posible,...
Lo cierto es que hay películas que uno no necesita ver para saber de antemano que se van a encontrar entre lo más lamentable del año. Es por esto que he preferido confeccionar la lista con películas que, aún sabiendo que probablemente no fueran a ser de como para echar cohetes, auguraban algo mejor.
Y, si, ya lo se, he visto Furia de Titanes aun sabiendo la castaña que iba a ser...¿que quereís que os diga? Fué una de mis tardes de Domingo de encefalograma plano ¿acaso nunca habeís tenido una de esas?
Os desafío a que dejeis en los comentarios la peli que hayais visto en vuestra peor tarde,...seguro que nos echamos unas risas.

PD: Listas sujetas a modificaciones en función de lo que tenga ocasión de ver de aquí al dia 31.

martes, 2 de noviembre de 2010

Y yo,...¿a quién habré salido?

En mi casa nunca se ha respirado ambiente cinéfilo. Cierto que, una noche por semana, mi abuela venía a cuidarnos a mi hermana y a mí y se quedaba a dormir en casa para que mis padres salieran con una pareja de amigos a una sesión de cena y cine, pero siempre me dio la impresión de que se trataba más de airearse y salir de casa que del hecho de ver la película en sí. Luego no había comentarios en casa acerca de la película visionada, ni entre mis padres ni con nosotros. Era más fácil que nos dijeran qué habían cenado y donde.
Actualmente han suprimido el cine de su cena semanal, lo que confirma cual era la parte importante en esas escapadas. Pero, por si todavía queda alguna duda y, para ilustrar todavía mas claramente la falta de interés por el cine os relataré una pequeña anécdota:
Hace ya unos cuantos años, mi madre era agente de Círculo de Lectores y servía la zona centro de Valencia.
Círculo, que, en ocasiones, realizaba concursos de ventas para incentivar a sus agentes, convocó por aquel entonces un concurso en el que el premio al mejor agente era un viaje para dos personas a Berlín  para asistir al festival de cine.
Dado que mi madre disponía de la mejor zona de ventas imagino que no debió ser muy difícil para ella hacerse con la victoria. De hecho lo hizo. Ganó ella y, nada más ganar y comunicarnos que lo había hecho, habló con sus jefes para solicitar que le dieran el segundo premio en lugar del primero, petición a la que éstos accedieron bien gustosos.
El segundo premio era un reproductor VHS.
Nosotros, pues, nunca recibimos una cultura cinematográfica. No quiero decir con esto que mis padres no nos llevaran a mi hermana y a mí al cine, no. A lo que me refiero es a que nuestras excursiones a salas de cine, que las hubo, obedecían más a una necesidad de salir a distraerse (distraernos) que a aprender del séptimo arte. Quizá es por esto que no recuerdo cual fue la primera película que vi en una sala de cine, imaginad el impacto que debió causarme.
Recuerdo, con un ligero desenfoque, algunas proyecciones a las que mis padres nos llevaron. Se trata de recuerdos dispersos que me llevan desde la primera producción Disney, Blancanieves y los Siete Enanitos, hasta E. T. el Extraterrestre, mi primer contacto con Spielberg, pasando por Los Diez Mandamientos, Galáctica ¿alguno recuerda aquél fallido experimento con el Sensurround? y Dos Superpolicías.
Con mucha mayor nitidez recuerdo otras proyecciones con las que salí encantado del cine. Entre ellas están Star Wars, que vimos unas Navidades con mi madre y mis primos mayores, y Ivanhoe que, inexplicablemente, debimos ver en un cine de reestreno ya que cuando esta película se estrenó yo no había nacido (uno es mayor, pero no tanto).
Como puede verse, salvo contadas excepciones, la lista es para preguntarse que porqué no he titulado esta entrada ¿Cómo es posible que me guste el cine?
Pues bien, sucedió una tarde en la que mis padres y nosotros circulábamos por Valencia regresando de nosedónde. Pasábamos frente al Cine Gran Vía, uno de tantos cines actualmente desaparecidos en nuestra ciudad, cuando mi padre sugirío entrar a ver la película que daban, que era una del espacio, con naves y todo eso, como la Guerra de las Galaxias.
Asi fue como vi 2001, Una Odisea Espacial. La película que, a pesar de no entender para nada, me dejó completamente impactado. Una experiencia visual que me hizo caer perdidamente enamorado del cine y que ha dejado una huella que, todavía hoy, permanece indeleble en mi memoria.
Hago aquí un paréntesis para mandar un saludo a mi padre, que actualmente permanece ingresado en una habitación del Hospital La Fe de Valencia a causa de la fractura de una vértebra (fractura de la me considero en parte reponsable), y darle las gracias por aquella experiencia que cambió mi vida.
Dicho ésto, sigamos.
Como bien saben los que me conocen, padezco cierta tara física desde mi nacimiento. Nada de importancia. Una fruslería que, sin embargo, limita mi capacidad para realizar ciertos actos. Ésto, unido a mi absoluta incapacidad para pedir ayuda, me ha obligado a tener que ingeniar modos alternativos para realizar esas acciones para las que, en teoría, estoy incapacitado. Actividades tales como atarme los zapatos, hacerme el nudo de la corbata o ponerme y quitarme el reloj, cosas que, en principio no debería ser capaz de hacer, las realizo con completa naturalidad (aplaudir no, eso todavía está en proceso de desarrollo).
Esta tendencia autodidacta que mi tara me ha hecho desarrollar la apliqué también a mi educación cinematográfica que decidí que iba a adquirir tras la visión de 2001. Así que comencé por lo que tenía más a mano: la televisión.
En la 2 de Televisión Española (entonces UHF) descubrí los Viernes un programa en el que se proyectaba una película que, de alguna manera, se relacionaba con algún tema de actualidad y que luego se complementaba con un debate sobre el tema en cuestión. Se trataba de La Clave, programa conducido por Jose Luis Balbín.
Debo a este programa mi primer contacto con grandes obras como Ciudadano Kane, Traidor en el Infierno o Teléfono Rojo, Volamos Hacia Moscú.
A esto siguieron, en esa misma cadena, los ciclos de la 2. Ciclos que, a lo largo de varias semanas, recorrian la filmografía de conocidos directores y actores. Ahí vi multitud de títulos de Orson Welles,  Billy Wilder, Paul Newman, Woody Allen, Fritz Lang,...
Lo siguiente fueron ya las salidas con los amigos y aquellas sesiones dobles y, a veces, triples en cines de reestreno de las que ya he hablado en alguna otra ocasión y los alquileres de BetaVHS en videoclubs, también para disfrutar en casas ajenas ya que el formato doméstico no había llegado todavía a la mía. Dos de estos alquileres fueron Alien, el Octavo Pasajero y Blade Runner, dos de mis películas favoritas.
Todavía tardó unos años pero al final llegó el reproductor de video a mi casa. Todavía puedo verlo, un flamante reproductor de VHS (el Beta ya había muerto por aquél entonces y del Video 2000 ya no se acordaba ni el tato) completamente negro, marca Blaupunkt, que mis padres nunca aprendieron a programar y que me abrió de par en par las puertas a un mundo nuevo: el coleccionismo de películas.
Puedo afirmar, sin exagerar, que yo jamás alquilé una sola película para ver en casa. El uso que hacía del video era el de grabación de las películas de madrugada de la 2, películas que veía en directo mientras las grababa para poder así ir suprimiendo los anuncios, para su posterior almacenamiento en mi, cada vez mas amplia, videoteca.
Las sesiones de madrugada correspondían a un programa que se titulaba Cineclub y que emitía las películas en versión original subtitulada. La primera que grabé fue Ran. A ésta la siguieron cientos y cientos de películas que iban llenando mis estanterías y que yo no prestaba a nadie.
Mi posterior ingreso en la Universidad de Valencia, en la que desarrollé la carrera de Ciencias Biológicas (mi falta de empuje para hacer la maleta e irme a Madrid o Barcelona a la escuela de cine será un tema a desarrollar en otra ocasión) me puso en contacto con otros cinéfilos con los que pronto hice buenas migas y con los que frecuentaba las salas de La Filmoteca Valenciana, el Cine Xerea, el que fuera la primera sede de la Filmoteca de Valencia, Cines Babel y Cines Albatros, aumentando así mi afición por el cine en V.O.S. y descubriendo, de paso, un cine que no se hablaba ni en Inglés, ni en Francés ni en Italiano.
Y entonces llegó el DVD,... y yo con estos pelos.
La mejora en la calidad de imagen y sonido eran evidentes, tan evidentes como el hecho de que el VHS (¡con lo que había tardado en llegar a mi casa!) tenía los días contados, de forma que comencé a ir comprando películas ya en ese formato, a pesar de que todavía no contaba con un reproductor, con el fin de ir sustituyendo mis cintas por discos. la primera en caer fue Sleepy Hollow.
Por el momento iba viendo mis nuevas adquisiciones en mi ordenador, al que si que había incorporado un lector de DVD en espera de que pronto el ya gastado reproductor VHS de nosecuantos cabezales fuese sustituido por un flamante reproductor de DVD, cosa que mis padres (todavía no entiendo muy bien el motivo) no tardaron demasiado en hacer.
Desde entonces, año tras año, mi colección de películas a ido creciendo y los reproductores se han ido sucediendo conforme iba teniendo la necesidad de que estos reconociesen nuevos formatos de grabación: .AVI, DivX, XviD,... la era del ADSL y las descargas de películas a través de Internet había llegado.
Y ahora llegan los televisores planos de Alta Definición, y el Blu-Ray,... y la calidad es aún mayor,... y te los puedes comprar de importación de USA o Reino Unido mas barato,... y el nuevo formato parece que se asienta,...y yo con estos pelos,...otra vez.
Asi que ya tengo un puñadito de Blu-Ray formando parte de mi colección, que sigue creciendo. Aunque, en esta ocasión, no tengo intención de sustituir todos mis DVD´s por los nuevos discos, eso solo lo haré en ediciones muy concretas.
Ah! y ya tengo reproductor.
Y, como decía en la frase que daba comienzo a todo este texto, en mi casa nunca se respiró ambiente cinéfilo.
 Ni mis padres ni mi hermana disfrutan particularmente viendo una película. Asi que me quedo con la duda:
Y yo,...¿a quíen habré salido?

Gracias, papá, por haberte equivocado aquel día y haberme hecho descubrir lo que ha sido y continua siendo una de las mayores pasiones de mi vida: El Cine.
Mejórate pronto.

martes, 26 de octubre de 2010

No todo va a ser cine de la Nouvelle Vague.

De la misma forma que hay películas que nos gustan por su indiscutible calidad cinematográfica, hay otras que atesoramos en nuestro recuerdo por otros motivos y que, aunque no se correspondan exactamente con lo que consideramos obras maestras (a veces no son siquiera buenas películas), nos gusta verlas.
Muchas veces se trata de películas que vimos por primera vez en algún momento especial de nuestra vida, en circunstancias que nos marcaron o, incluso, en compañia de alguien especial.
Muchas veces incluso vemos esas películas, no por la película en sí, sino por los recuerdos que su visionado hace aflorar desde nuestro interior.
Podríamos hablar, en este caso, de la existencia de una "memoria cinematográfica" que pasaría a unirse a esos otros tipos de memorias (memoria aromática, memoria gustativa,...) que asocian sentidos y sentimientos.
En mi caso, una de esas películas es Pesadilla en Elm Street (Wes Craven, 1984). Una película  que compré en edición Blu-Ray importada de Estados Unidos hace ya cosa de cinco meses y que, hasta anoche, todavía no había introducido en mi reproductor.
En Pesadilla en Elm Street, al menos en mi caso, confluyen las dos circunstancias.
Por un lado nos encontramos con una película que, si bien cuenta con algunos efectos especiales a los que el paso del tiempo ha dejado bastante en evidencia y algunas interpretaciones de lo más chirriante, presenta indiscutibles valores cinematográficos que justifican sobradamente el que Pesadilla en Elm Street haya pasado a la historia como todo un referente del género.
Para empezar, resulta obligado hacer referencia a la originalidad de un guión que, escrito por el propio Craven, además de rediseñar la idea del asesino psicópata, que persigue adolescentes para ir matándolos uno a uno a lo largo de todo el metraje, sacándolo del mundo real para convertir el mundo onírico en el escenario de sus actuaciones (Freddy Krueger es una realidad durante el sueño y una pesadilla durante la vigilia) consigue mezclar de manera absolutamente magistral los momentos de mayor tensión con otros de un humor negro totalmente hilarante. Un recurso éste que luego será copiado por unos y parodiado por otros hasta la saciedad.
Llegados a este punto, mención especial merecen tanto Robert Englund (si, si, el lagarto bueno de la serie V) con su creación del asesino Krueger que, con su sombrero, camiseta a rayas y cuchillas, se ha convertido en todo un icono del cine de terror como una inquietante banda sonora que crea la atmósfera perfecta y refuerza solventemente los momentos de máxima tensión.
Pero, como decía en los comienzos de esta nota, en mi caso, con está película confluyen tanto estas circunstancias como otras totalmente extracinéfilas y completamente nostálgicas.
Uno o dos años después del estreno en salas de esta película, y en plena adolescencia, dedicaba la tarde del Sábado (a veces la del Domingo) a acudir junto a mis amigos, alguno de los cuales todavía veo, a las sesiones dobles, a veces triples, de los cines D´Or y Metropol en Valencia.
Íbamos a primera hora de la tarde, con nuestro inseparable bocadillo que nos permitiría recuperar fuerzas entre película y película y acabábamos la sesión cuando el sol ya se había puesto.
Recuerdo esas largas tardes con nostalgia.
Las sesiones eran de lo más variopinto. Recuerdo, no sin esfuerzo ya que ya no soy ningún chiquillo, un ciclo dedicado a Kim Basinger en el que vimos de un tirón Cita a Ciegas, Nueve Semanas y Media y Nadine; otro dedicado a Milos Forman en el que vimos Amadeus y Alguien Voló sobre el Nido del Cuco; otro de Stephen Frears compuesto por Ábrete de Orejas, Mi hermosa Lavandería y Sammy y Rosie se lo Montan,...
Fueron innumerables tardes en las que vimos infinidad de películas. Tardes en las que revisitamos realizaciones ya conocidas y tardes en las que descubrimos directores desconocidos para nosotros. Tardes llenas de risas, de emoción, de magía,...
En una de esas tardes ví mi primera película de terror en un cine, descubrí a un personaje emblemático y presencié una de las escenas que más inquietud me han provocado en la vida; y todo en apenas noventa minutos.
La película: Pesadilla en Elm Street.
El personaje: Freddy Krueger, por supuesto.
La escena: Las niñas saltando a la comba en el jardin de su casa mientras cantan:
"Uno, dos,... Freddy viene a por tí.
 Tres, cuatro,...cierra bien tu puerta.
 Cinco, seis,...coge tu crucifijo.
Siete, Ocho,...no te duermas aún.
Nueve, diez,...no volverás a dormir nunca más...

Para ver el trailer pinchad aquí.

sábado, 4 de septiembre de 2010

El Gran Carnaval.

Hace 17 días el derrumbe en una mina dejó sepultados a 32 mineros chilenos y uno boliviano en las entrañas de La Tierra. Al parecer, su rescate puede demorar todavía cerca de 4 meses.
Los mineros, desde su involuntario encierro, han hecho llegar al exterior una nota en la que expresan su buen estado de salud. Una nota con la que el presidente chileno, Sebastián Piñeiro, ha corrido a fotografiarse para salir en todos los periódicos.
En la era de internet y la información podemos ver como la noticia ha dado la vuelta al mundo. La Nasa aconseja crear ciclos dia-noche para que los mineros recuperen sus biorritmos, los internautas cuelgan en la red multitud de videos de los mineros atrapados con los que el espectador puede saciar sus ansias de morbo y sensacionalismo, en los programes de televisión matutinos se organizan tertulias en las que los "periodistas" de la prensa rosa se convierten en ingenieros de minas y expertos en rescates, los políticos y empresarios sin escrúpulos que ordenaron la reapertura de la mina se dedican a restar importancia al hecho y a eludir responsabilidades culpando a otros,...
Este hecho y el circo montado en torno a él pone de actualidad una gran película, una obra maestra del genial Billy Wilder que,si bien no fue demasiado bien acogida por la crítica en su momento, el paso del tiempo la ha ido poniendo en su justo lugar.
Me refiero, por supuesto, a El Gran Carnaval , uno de los más corrosivos trabajos de Wilder, hoy más actual que nunca.
Desde aquí recomiendo su visionado a todo aquel despistado que todavía no la haya visto. En cuanto al resto,...cualquier excusa es buena para revisitarla.

Mis mejores deseos a los mineros atrapados y a sus familias.

domingo, 15 de agosto de 2010

Todo lo bueno termina demasiado pronto.

Y al final llega el tan temido día. El día en el que todo se ve negro. El día en el que uno, por más que lo intente, no logra encontrar consuelo alguno frente a su infinita congoja. El día en el que por más que uno intente retener el tiempo ve como éste transcurre mas aprisa que nunca. El día en el que la alegría de los demás es una puñalada asestada en nuestro ánimo. El día en el que... terminan las vacaciones.
Mañana la vuelta al trabajo.
Es demasiado pronto.
Que deprimido estoy.
Y seguro que será una mierda de día.
Como si lo viera.
Joder.

viernes, 30 de julio de 2010

¡¡¡Yuhuuuuu!!!

Vacaciones.
Por fin han llegado, parecía que nunca lo harían. Tengo ahora quince días completitos para viajar, practicar la fotografía, leer, ver cine y, sobre todo, recuperar el ánimo, que entre esta última temporada en el trabajo y mi reciente descalabro en la liga de Squash mi estado anímico resulta bastante lamentable.
Ha llegado el momento de disfrutar y estrujar los días al máximo, que son cortos y pasan rápido.

sábado, 24 de julio de 2010

Lavoisier, vacaciones y una ciudad eterna.

Lavoisier, considerado como el padre de la química moderna, estableció la conocida Ley de la Conservación de la Materia que versa así: "La materia no se crea ni se destruye, únicamente se transforma".
Esta ley hace referencia al comportamiento de la materia durante un proceso químico, pero, además, hay un lugar en el planeta en el que su cumplimiento se hace palpable. Ese lugar es Roma, la ciudad eterna. Una ciudad que debería ser en blanco y negro y en la que la materia no desaparece, sino que pasa a convertirse en otra cosa.
Un claro ejemplo lo tenemos en uno de los mas famosos monumentos romanos: El Coliseo.
El Coliseo, como todo el mundo sabe, no está completo. Tampoco está destrozado, puesto que no ha sufrido bombardeos, incendios ni ha sido víctima de ningún desastre natural. Las piedras que le faltan fueron retiradas para ser empleadas en la construcción de la Archibasílica de San Juan de Letrán, Catedral de Roma.
Son cosas como ésta las que le dan carácter de eternidad a la ciudad.
¿A que viene ésto? os preguntaréis,...sobre todo tratándose de un blog en principio diseñado para hablar de cine.
Pues bien, esto viene a cuento de que se aproximan mis vacaciones (apenas falta una semana) y, siempre y cuando los estresados controladores aéreos lo permitan, tengo intención de pasar parte de ellas en Roma.
Ahora mismo me encuentro en plenos preparativos del viaje: he comprado mi inseparable Guía de El País Aguilar, me he documentado leyendo el excelente y divertido libro "Historias de Roma" de Enric Gonzalez (a través del cual, por cierto, he descubierto el blog de Íñigo Dominguez, corresponsal en Roma de El País y en el que se cuentan curiosidades de la ciudad ilustradas por fragmentos de películas italianas. Muy recomendable) y, en breve, acudiré a la Fnac a comprar una nueva tarjeta de memoria para mi inseparable y siempre fiel cámara de fotos.
Si, pronto partiré hacia Roma. La ciudad de Alberto Sordi, de Fellini, de los gatos, de los Papas (eso ya me hace menos ilusión), de las vespas, de las mammas, del Calcio, de Berlusconi, de la burocracia,... La ciudad en la que de noche se oye a los grillos y, si elevas la vista al cielo, pueden verse las estrellas.

domingo, 18 de julio de 2010

¿Y ahora qué?

No hay duda de que, desde hace algunos años ya, el mejor cine que nos llega desde Estados Unidos lo hace en formato de serie de televisión.
De la mano de grandes productoras, como HBO y Showtime, que se han especializado en ofrecer estos productos con una calidad inmejorable, cada temporada de sus series viene estructurada a modo de película de cerca de trece horas de duración.
Cuidados guiones en los que se se desarrollan en profundidad los personajes, atractivos repartos conformados, en la mayoria de casos, por estupendos actores provenientes de la pantalla grande (se acabaron los tiempos en los que la serie de televisión era un producto de ínfima calidad reducto de actores imposibles) que encuentran que los papeles mas ricos en registros se escriben para estas producciones, renombrados directores tras la cámara (Scorsese, Campanella, Tarantino, Rodrigo García,...), interesantes tramas y ambientaciones que no reparan en gastos son las claves que definen el éxito de este nuevo formato que, insisto, nada tiene que envidiar a las producciones para la gran pantalla (de hecho, en la mayoría de casos, las supera en calidad).
El dilatado metraje de cada temporada, normalmente entre nueve y trece horas/capítulos, permite el desarrollo de personajes mucho mas complejos que los escasos noventa minutos de una película. De esta manera llegamos a conocer al personaje, lo vemos evolucionar y llegamos a establecer una relación tan íntima con él que su inevitable desaparición puede llegar a resultar angustiosa.
Mi primera experiencia de este tipo me llegó con el descubrimiento
de Los Soprano. Una serie compuesta de seis temporadas, la última de ellas dividida en dos partes, que redefinía el concepto de la familia y que me permitiría conocer al que ha sido, sin duda, uno de mis personajes favoritos, Tony Soprano.
El imponente James Gandolfini realizó, con Tony Soprano, la que es, sin lugar a dudas, la mejor creación de su carrera. Un complejo personaje de múltiples registros capaz de, en la misma escena y en cuestión de segundos, pasar de hacerte reir a hacerte sentir pavor con una asombrosa naturalidad.
El autor de estas lineas no pudo evitar acabar sintiendo cariño por tan simpático hijo de puta. Veía un capítulo al día y deseaba que la serie no acabase nunca, pero....
Como no podía ser de otra forma, Los Soprano llegó a su fin dejándome abandonado y con la sensación de que se me había generado un vacío que nunca podría volver a llenar.
Algún tiempo después Mónica me habló de A Dos Metros Bajo Tierra, una serie compuesta por cinco temporadas obra del genial Alan Ball.
Debo reconocer que la huella que había dejado en mí Los Soprano era tan profunda que abordé A Dos Metros Bajo Tierra con muchas reservas, casi deseando que no me gustara. Me hacía el remolón, siempre tenía alguna buena excusa para no ver el capítulo del día y acababa por ver solo uno por semana. Asi transcurrió la primera temporada.
Con la segunda temporada fué diferente. Ya me había familiarizado con la pelirroja familia protagonista y sus personajes y tramas me tenían enganchado. Nuevamente complejos personajes y geniales guiones llegaban a la televisión para permitirme llenar el vacio que el final de Los Soprano había dejado en mi interior.
Durante meses los funerarios de A Dos Metros Bajo Tierra me hicieron reir, me emocionaron, me angustiaron y volvieron a hacerme desear que los momentos que pasaba viéndolos frente a mi televisor no acabaran nunca. Tampoco fué posible. Tras un memorable último capítulo la quinta temporada de una de las mejores series de todos los tiempos tocó a su fin y yo volvia a preguntarme ¿y ahora que?
Tras la desazón inicial que siempre me acompaña tras la finalización de una serie me hice con Deadwood, una gran producción de HBO, que destila Shakespeare por los cuatro costados y que me regaló nuevamente a un memorable personaje: Al Swearengen, el mejor malo de la historia de la televisión desde J.R. y Falconetti.
Desgraciadamente, la serie fue cancelada por motivos económicos tras su tercera temporada.
Mi elección para sustituirla fue Terminator: Las crónicas de Sarah Connor, una buena serie creada como complemento a la famosa saga cinematográfica y que, cronológicamente, se situaría entre Terminator 2 y Terminator 3. Desgraciadamente la vida de ésta fue todavia menor que la de Deadwood y su productora decidió cancelarla tras la segunda temporada, a pesar de haberse convertido en una serie de culto con miles de incondicionales seguidores.
Tras este segundo fracaso abordé con ilusión la nueva creación de Alan Ball. Se trata de True Blood, una serie que parte de la original premisa de la convivencia entre humanos y vampiros tras la decisión de estos últimos de hacer pública su existencia.
Jugaba la baza de la discriminacion y los prejuicios en el profundo sur de los estados unidos desde un original punto de vista. La cosa pintaba bastante bien, pero tras una primera temporada bastante correcta la calidad de la serie cayó hasta niveles insospechados convirtiéndola en un total fiasco.
Desilusión tras desilusión,...hasta que llegó MadMen. Producción de apabullante calidad, se desarrolla entre las paredes de una empresa de publicidad ubicada en Madison Avenue, en el New York de los años sesenta. Inteligentes tramas, cuidada ambientación, interesante abanico de personajes son las principales bazas de una serie que lleva emitiéndose desde hace tres temporadas y que ya anuncia el estreno de la cuarta. Pero todavia hay que esperar a que nos llegue a España.
Entre temporada y temporada de MadMen llegó a mis oídos la noticia de la existencia de una serie, de HBO como no podía ser de otra manera, que amenazaba con recoger el testigo de mejor serie de la historia de la televisión. Se trataba de The Wire.
The Wire, serie de cinco temporadas, ha cumplido todas mis expectativas e incluso ha ido mas allá. Absoluta obra maestra, ha servido para redefinir el género policiaco. Inteligentísimas tramas, un rodaje con un realismo próximo al del documental y unos personajes antológicos me han permitido disfrutar de los mejores momentos de mi vida frente al televisor.Los guionistas de The Wire han ido destripando, temporada tras temporada, diferentes escenarios de la ciudad de Baltimore. Los muelles, el departamento de homicidios, la política, el narcotráfico, las escuelas, la prensa han sido diseccionados con precisión cirujana y expuestos ante nuestros ojos alejados de la multitud de tópicos que acostumbran a poblar este tipo de producciones.
Uno se ha ido encariñando con todo el elenco de personajes de la serie independientemente de a que lado de la ley representara o cual fuera su sexo o raza. He vuelto a pasar horas y horas frente al televisor deseando que la serie nunca terminara. Pero ha vuelto a suceder. The Wire ha concluido y McNulty, Lester, Omar, Marlo, Bubbles, Greggs han salido de mi vida dejándome nuevamente vacío. La pregunta vuelve a asaltar mi mente,... ¿Y ahora qué?
Me dicen que Treme está bien,...y es de HBO.

domingo, 11 de julio de 2010

MGM. Un león de escasa visión.

Recientemente se ha publicado la noticia de la desastrosa situación economica que atraviesan los famosos estudios Metro-Goldwyn-Mayer y que convierte su próxima desaparición en algo más que en una mera posibilidad.
Desde los propios estudios se culpa de esta situación , como no, a la estrepitosa caida de las ventas del DVD que viene propiciada por la creciente industria pirata y a la escasa afluencia de público a las salas de cine debida, por supuesto, a las descargas ¿ilegales? de cine a través de internet, así como al visionado on-line de películas.
A estas alturas no voy a negar que descargo películas a través de internet. Descargo todo ese cine que me interesa y que, en el mejor de los casos, tarda años en ser distribuido en nuestro país. El ejemplo mas reciente fué el de It´s All About Love, película del 2003 nunca estrenada en las salas españolas y editada en DVD en este país el mes pasado ¿acaso pretenden que, por el capricho de las distribuidoras, tenga que esperar siete años para poder ver una película de interés?
Descargo películas para hacer un pre-visionado en casa antes de decidirme a comprarlas en la tienda para que pasen a formar parete de mi extensa colección. Y, finalmente, descargo películas que vería en la sala de cine pero que me resulta imposible porque apenas permanecen un par de semanas en cartel.
No obstante, y seguro que otros amantes del cine también actúan igual, siempre acabo por comprar aquello que me interesa especialmente conservar de entre todo lo descargado.
Aún así, no dudo que la descarga de películas y el pirateo sean prácticas que hagan daño a la industria cinematográfica, especialmente al sector de la distribución. Ahora bien, el hecho de que MGM sea el único de los históricamente grandes estudios que está a punto de cerrar sus puertas por esta causa debería ser motivo para plantearse si no habrá también otras razones para semejante debacle.
Lo que viene a continuación es un listado de las últimas producciones de MGM, concretamente todas las producciones desde el 2007 hasta la fecha. Podeis acceder al listado completo si pinchais aquí.

Bond 23 (2014) ... Distribuidor (2010) (mundial) (teatral)
The Hobbit: Part 2 (2013) ... Distribuidor (2011) (mundial) (teatral)
The Hobbit: Part 1 (2012) ... Distribuidor (2010) (no de Estados Unidos) (teatral)
Soldiers of Fortune (2011) ... Distribuidor (2011) (mundial) (todos los medios de comunicación)
The Cabin in the Woods (2011) ... Distribuidor (2011) (Estados Unidos) (teatral)
Bobism (2011) ... Distribuidor (2009) (mundial) (teatral)
Bunyan and Babe (2011) ... Distribuidor (2009) (Estados Unidos) (teatral)
Exec. VP David Murch's Adventures in the Land of Zametherea (2011) ... Distribuidor (2009) (mundial) (todos los medios de comunicación)
Mary Mother of Christ (2011) ... Distribuidor (2011) (no de Estados Unidos) (teatral)
Jacuzzi al pasado (2010) ... Distribuidor (2010) (Estados Unidos) (teatral)
Red Dawn (2010) ... Distribuidor (2010) (Estados Unidos) (teatral)
Fame (2009) ... Distribuidor (2009) (Canadá) (teatral), Distribuidor (2009) (Estados Unidos) (teatral)
The Pink Panther 2 (2009) ... Distribuidor (2009) (mundial) (todos los medios de comunicación)
Valkiria (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (todos los medios de comunicación)
Soul Men (2008) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
"Spaceballs: The Animated Series: Spidermawg (#1.13)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
The Other End of the Line (2008) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
"Spaceballs: The Animated Series: Deep Ship (#1.11)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
"Spaceballs: The Animated Series: Druidian Idol (#1.12)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
"Spaceballs: The Animated Series: Fishfinger (#1.9)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
"Spaceballs: The Animated Series: The Skroobinator (#1.10)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
"Spaceballs: The Animated Series: Mighty Meteor (#1.7)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
"Spaceballs: The Animated Series: Spaceballs of the Caribbean (#1.8)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
Nueva York para principiantes (2008) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
The Betrayed (2008) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
"Spaceballs: The Animated Series: Grand Theft Starship (#1.2)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
"Spaceballs: The Animated Series: Lord of the Onion Rings (#1.3)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
"Spaceballs: The Animated Series: Revenge of the Sithee (#1.1)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
"Spaceballs: The Animated Series: Watch Your Assic Park (#1.4)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
Igor (2008) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
Pumpkinhead Unearthed (2008) (V) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (DVD)
The Longshots (2008) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
College (2008) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
Stargate: Continuum (2008) (V) ... Distribuidor (2008) (mundial) (todos los medios de comunicación)
Pathology (2008) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Superhero Movie (2008) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
Stargate: The Ark of Truth (2008) (V) ... Distribuidor (2008) (mundial) (todos los medios de comunicación)
Deal (2008/I) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
"Spaceballs: The Animated Series: Outbreak (#1.5)" (2008) ... Distribuidor (2008) (mundial) (TV)
The Great Debaters (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Despierto (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
La niebla, de Stephen King (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Leones por Corderos (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Species: The Awakening (2007) (V) ... Distribuidor (2007-) (mundial) (todos los medios de comunicación)
El juego del amor (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Lars y una chica de verdad (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
La sombra del cazador (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Halloween - El origen (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Diario de una niñera (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Who's Your Caddy? (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
1408 (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Mr. Brooks (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Charlie Bartlett (2007) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
Hacia la oscuridad (2007) ... Distribuidor (2009) (no de Estados Unidos) (todos los medios de comunicación)
The Poughkeepsie Tapes (2007) ... Distribuidor (2008) (Estados Unidos) (teatral)
Her Best Move (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (todos los medios de comunicación) (North America)
A Dog's Breakfast (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (TV), Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral), Distribuidor (2007) (mundial) (todos los medios de comunicación)
Un funeral de muerte (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Premonition - 7 días (2007/I) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Hannibal, el origen del mal (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
La marca del lobo (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
Music Within (2007) ... Distribuidor (2007) (Estados Unidos) (teatral)
"Kaya" (2007) ... Distribuidor (2007) (mundial) (TV)

Ahora, una vez consultada esta lista (o la lista completa si habeis tenido paciencia) planteo la siguiente cuestión ¿cuantas de estas producciones os habeis descargado a través de internet, habeis comprado por la calle o habeis visto on-line?
Supongo que pretender cargar con las culpas al público debe ser más sencillo que reconocer que solo se produce basura.
MGM no remontará el vuelo y finalmente se hundirá, pero esto ocurrirá sencillamente por no ser capaces de reconocer que el aficionado al cine, tanto para acudir a una sala como para comprar en formato doméstico, cuenta con cierto criterio,...especialmente en tiempos de crisis.

domingo, 28 de marzo de 2010

Perdóname, padre, porque he pecado.

Puesto que nos encontramos nuevamente en esas fechas en las que alguien dice que alguien dijo la frase “Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra” he decidido aprovechar para confesar que yo no podría lanzar ni el más mísero guijarro puesto que, no solo he pecado, sino que, además, mi pecado es mortal.
Os cuento.
Hace ya tiempo, teniendo una conversación sobre cine italiano con un buen amigo en el trabajo (no todo va a ser trabajar) éste se sorprendió al descubrir mi ignorancia respecto a la existencia de la película “Un Borghese Piccolo, Piccolo” (Mario Monicelli, 1977) y, tras hablarme muy bien de ella, me pidió encarecidamente que la viera.
Como he dicho, esta persona no solo es un amigo sino que es un buen amigo y excelente persona y, como tal, se tomó la molestia de conseguirme una copia de muy buena calidad, en versión original subtitulada, (una copia de seguridad, faltaría más) de dicha película, para que yo solo tuviera que tomarme la molestia de sentarme cómodamente a verla en mi reproductor DVD como hago con tanta frecuencia.
Pues bien ¿qué diríais que hice? pues tardar como cosa de dos años ¡¡¡dos años!!!..., y a lo mejor me quedo corto, en verla. Y, por supuesto, en esos dos largos años en los que no he visto esta genialidad, he estado viendo algunas películas que más me valdría no haber visto jamás.
No la vi hasta la semana pasada, aprovechando unos días de vacaciones.
Y ese es mi pecado.
¿Y porqué mi pecado es mortal?
Es pecado mortal porque hay películas que uno nunca debe perderse, máxime si se las da de cinéfilo empedernido. Porque la película a la que se refiere este escrito es una absoluta obra maestra. Una obra con un guión perfecto que, comenzando como comedia ácida, pasa al drama social y, de éste, al cine negro con total naturalidad apoyándose, además, en una interpretación magistral del gran Alberto Sordi. Una obra repleta de escenas increíbles que dejan una huella imborrable (Alzheimer mediante) en la memoria cinematográfica del espectador. Una obra, en suma, que todo amante del buen cine debería conocer y revisitar de forma periódica.
En definitiva, no contento con ser un ignorante, he sido también un desconsiderado con una persona que se ha tomado la molestia de facilitarme la labor de hacer lo que se supone que es lo que más me gusta hacer en este mundo: ver una buena peli. Y, para más INRI, lo hago ignorando la recomendación de alguien con quien, salvo ligeras divergencias, sé que comparto el mismo gusto en lo que a cine se refiere.
Entono, pues, un “mea culpa” y espero que este buen amigo me dé su absolución y siga recomendándome películas a pesar de que ya sepa la clase de pecador que soy.
Un saludo, PB, y un gran abrazo. Gracias.